Limpia el marco, pega la película por el perímetro con la cinta incluida y ténsala con un secador hasta que quede transparente. Obtendrás una cámara de aire inmóvil que reduce la infiltración y el empañamiento por choque térmico. Deja una esquina con una pequeña pestaña para facilitar el desmontaje. Si necesitas abrir, instala la película en el marco exterior o en hojas no operativas. Al final de la temporada, despega lentamente y enrolla para reciclar si el fabricante lo permite.
Las barras de presión y los anclajes adhesivos permiten colgar cortinas pesadas sin perforar. Elige tejidos con forro térmico o estores celulares tipo panal que atrapan aire en celdas. Para sellar arriba y abajo, añade cintas magnéticas o burletes blandos en los laterales. Cierra al atardecer para conservar calor y ábrelas en horas soleadas para ganar ganancias pasivas. Mide ancho y alto con precisión y comprueba que la instalación no interfiera con sistemas de persianas existentes.
Si tu puerta da a un pasillo frío, instala una contrapuerta magnética con marco adhesivo y lámina flexible; se retira sin herramientas y frena corrientes. Complementa con un burlete de caída o un tapón de puerta con peso para sellar la ranura inferior. Asegura espacio de ventilación en la cocina y baño para evacuar humedad. Revisa periódicamente que los imanes sigan alineados y limpia las superficies para mantener la adherencia en temporadas largas y cambios de temperatura.
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